Esto es uno que coloca sus carísimos platos, pone cara de saber qué está haciendo y que, cuando se va a sentar, no tiene ni puta idea de cómo hacerlo. No sabe si más cerca, más lejos, si la caja más alta, si el pedal de charles más cerca. Esto es uno que se desespera porque el tope del pedal de bombo, o su torpeza, no le deja hacer la única monada que realmente sabía hacer (aquello de la punta talón), porque la mitad de los golpes se estrellan en el aro, porque se desestabiliza en los cortes, porque se siente incómodo haciendo lo que sea que intente, pensando en qué estarán pensando los que le están viendo/oyendo. Esto es uno que pensaba que sabía tocar la batería, y no tenía razón.

P.D.- Sé que pocos de los que pasáis por aquí me habéis visto tocar la batería. Es más, incluso podría nombrarlos: Kike, que le enseñé a tocar, Iratxe, que vino con Dani (quién es Dani?) una vez a un ensayo, Rober que creo que alguna vez sí me vio, Lna si es que pasa por aquí, y Talayero, que es junto con jugar al fútbol, de las pocas cosas que siempre me ha hecho pensar que cree que hago mal. Pues eso, sean mis testigos si quieren, de qué un día sí supe sentarme detrás de una batería, y hacerla bailar. Visto lo de ayer, yo ya no lo recuerdo.
Esto es uno que piensa que tal vez con dos sesiones más...
5 Comments:
Bueno... no alcanzarás las cotas de mi arte al violín pero... no hay porque agobiarse.
Si te digo la verdad, lo único que con dos sesiones más te va a separar de Fil Colins es la cara de frutero.
¿Os habéis fijado en el reloj del little drummer en la foto? Y ese pelito lacio del...¿'97?
Ah! ¿Pero es pelo? Porque parece un pene gigante. ¡Menudo pelo polla!
Tienes razón en cuanto a gustos musicales se refiere. A ver si descubro sobre cuantas cosas más tienes razón. Batería e? :) Un placer leerte.
Y yo también te he visto majo!
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