Estudio en cuello redondo
Etiquetas: metro
Salgo a la calle y empiezo a divagar sobre el baile de las motas de agua frente a los faros de los coches, la inconsistencia de los contornos, lo complicado que es hablar de la niebla porque tras Unamuno a ver quién le pone título a la cosa… En el metro juego con la idea mientras leo (lo cual da una idea de la exigencia de mi lectura), ver cómo lo afronto, como lo cierro… y zas. La copia española (por el grosor de las arrugas, Soria) de Mao Tse Dung (o como cojones se escriba).
Y claro, a tomar por culo las nieblas, los faros y Unamuno (es un decir, vuecencia me perdone). Porque con el doble de Mao uno se pone a pensar que:
- La jodida frase de MadreGilda (otra de dobles) era “Ni mus ni hostias. Envido, envido y si hay pares tres. Que a tiros gané la guerra y a tiros vais a tener que echarme” (pensad en Echanove poniendo voz de pito con bigote fino – para otro día la reflexión sobre el tema bigotes)
- ¿Qué coño sabe la gente de Mao? Porque si para algunos fue otra dosis más de decepción comunista, para mi madre no pasa de ser un chinito simpático que sale en los cuadros y es de izquierdas como ella, y, para muchas niñas monas será el tío que le puso nombre al cuello de chaqueta ese redondito cerrado, tan mono. Dejo fuera de mi análisis a los logsianos que no son niñas monas.
Y oye mira, post al canto.
Ala, sed buenos. Y dejad a Unamuno y Mao en paz, que mucho tienen con lo suyo (con lo de estar muerto, digo).

miércoles, enero 14, 2009
0 Comments:
Publicar un comentario en la entrada
<< Home