Vengo a escribir algo con las llemas ardiendo de palabras, y cuando afronto el blanco (pues el editor lo es, no así el lienzo) me quedo sin frases que coser al forro del vestido. Vaya. Así que tiendo a lo común. Sea: la verborrea injustificada en torno al hecho de querer decir y no saber el qué.
Tan sólo, si cabe, un frase. Qué coño, la casa por la ventana, que estamos de rebajas. Dos frases.
- Vamos Susie, tu madre está preocupada.
y
- ¿Habéis sido buenos?
Ala, vamos allá, que es lunes.
Tan sólo, si cabe, un frase. Qué coño, la casa por la ventana, que estamos de rebajas. Dos frases.
- Vamos Susie, tu madre está preocupada.
y
- ¿Habéis sido buenos?
Ala, vamos allá, que es lunes.
Sed buenos. Lo dice Marv.
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada