martes, febrero 17, 2009

Marieta, o los infortunios de la virtuda (vamos, lo de ayer, 2ª parte)

Sigo...

No sólo de adultos se alimenta el asunto. Qué va. O perdón, de adúlteros. O perdón, de personas mayores.

Porque...

¿Quién no conoce a alguno/a que se ha casado con el novio/a para que le den los papeles? Y... por ser malicioso... ¿conocéis más algunos o más algunas? Y sin serlo... ¿qué os parece?
A mí me parece... que qué iluso era al pensar, cuando vi Matrimonio de Conveniencia (maravilloso Depardieu), que aquello era cosa que sólo pasa en EE.UU. país avanzado donde los haya.

No quiero entrar en discutir el hecho en sí: ejecutar un acto que suele estar bastante meditado (aunque los prolegómenos sirvan de poco, ala, venga divorcios) por razones ajenas a la naturaleza del asunto siempre es discutible. Lo que quiero es ponerlo en escena.

Y siendo que no me parece ni mal ni bien.

Pero sigo, e incluso bajo, en el rango de edades. Ya teníamos bastante los pobres niños frikis sin talento social con ver cómo nuestras coetáneas escolares preferían (si preferir es el verbo que define la situación en que se elige una cosa porque se ignora la otra) colgar sus brazos de los cuellos de tipos más mayores. Ahora además, tienen que ver que se cuelgan de tíos más mayores, y más oscuros. Y digo yo, sin querer en absoluto dar a entender que me parezca mal que salgan con los inmigrantes, que nadie se confunda, que la cosa tiene la misma explicación. Que las adolescentes son subnormales, y egocéntricas, pensándose por encima (que lo están en muchos aspectos, no así en otros) de sus pobres compañeros, y dejándose embaucar, más que por la razón, por el autoconvencimiento mitad desplante, mitad rebeldía, mitad miradme todos, qué guay soy, qué independiente. Vamos, el mismo fundamento que lo de salir con el macarra. La imbecilida intrínseca.

¿A dónde quiero llegar con todo esto? Lo peor es que no tengo ni idea. Los solterones y divorciados tienen cachas a las que asirse (dos notas: 1. véase el guli guli. 2. ¿al revés no pasa?). En cuatro dan granjero busca esposa.Nuestros amigos toman decisiones que a nosotros nos costarían por razones de folios y sellos. Nuestras primas se van con tipos que nos hacen sentir agraviados en nombre del pobrecito que un día fuimos. Y las pelis de hollywood empiezan a parecérsenos. Pues vale. Tiremos pa'lante.

Dicho lo cual, y sin en verdad haber dicho nada, me despido.

Ale.

1 comentarios:

Oxi dijo...

Vaya, eso es cierto, no has dicho nada, pero has dicho algo. Cada cual que lo entienda como quiera.

Por cierto El viernes llego por la noche.

Tu estaras por Madrid??.
Ya me contaras.

Un abrazo y a ver si nos vemos coño!!!