De retazos que se escapan por ventanillas abiertas, que se cuelan entre brazos, entre caras.
Con esas palabras construyo mensajes que me llegan, como papeles envolviendo una piedra.
Podría crearlos suaves, ligeros. Pero no me sale. Sólo consigo hacerlos pesados, afilarlos por los bordes. Que hagan daño.
Y es, en el fondo, un ejercicio de autolesiones. Porque las palabras están ahí, y soy quien las ordena de aquesta manera.
Irme.
Con esas palabras construyo mensajes que me llegan, como papeles envolviendo una piedra.
Podría crearlos suaves, ligeros. Pero no me sale. Sólo consigo hacerlos pesados, afilarlos por los bordes. Que hagan daño.
Y es, en el fondo, un ejercicio de autolesiones. Porque las palabras están ahí, y soy quien las ordena de aquesta manera.
Irme.
3 comentarios:
Chico, lo malo de la prosa es que no sé si es simplemente eso o si quieres decir something more.
Estoy aquí (aunque hoy por clase, no para comer)
Lo bueno de la prosa es que es simplemento eso, y siempre quiere decir algo más.
Que bien te ha quedao
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