jueves, abril 16, 2009

En lo alto

En lo alto del filo de la realidad hay un columpio amarillo. Tiene la cadena oxidada, y las bisagras, y chirría cuando el viento lo mece a uno y otro lado.
El columpio se apoya sobre patas cruzadas, adelante izquierda, atrás derecha. Y el viento que lo obligaría a caer le salva la vida pensando en cobrarse la presa que cuelga, y se deja llevar, para escapársele luego, una y otra vez, chirriando libre, temblando.
A veces sueño que me siento en la silla. Que salto, bailo, ahora aquí, ahora allí. Como un vals. Que nada más importa, sólo yo, y el viento, y la realidad saliendo y entrando de mi vida, ahí abajo. Pero entonces siento miedo, es vértigo, es mentira, y quiero bajar. Tocar tierra. Pero el columpio no para, el viento no cesa. Y sé que el filo donde se apoya cortará mis pies desnudos si los apoyo. Porque siempre me sueño con los pies desnudos.
Entonces despierto. Y tardo luego en dormirme. Porque sé que en lo alto del filo de la realidad hay un columpio amarillo. Y mi vida chirría, porque tiene la cadena oxidada. Y las bisagras.

Sigo sin estar...

1 comentarios:

Sergi García dijo...

Pues hay que estar... te veo esta noche