Lo malo de las lágrimas de noche es que por evitar regar la almohada y ahogarnos en la marisma de sus pliegues, cazamos con la lengua todo lo que corra rostro abajo.
Peor es aún, si cabe, si tenemos en cuenta que su sabor salado nos quita el hambre de medianoche, pero nos deja a cambio un gusto a soledad y tristeza que no alimenta, sólo invita a seguir llorando, aunque sea mañana.
Lo siento. Sigo con lo mismo.
Peor es aún, si cabe, si tenemos en cuenta que su sabor salado nos quita el hambre de medianoche, pero nos deja a cambio un gusto a soledad y tristeza que no alimenta, sólo invita a seguir llorando, aunque sea mañana.
Lo siento. Sigo con lo mismo.
4 comentarios:
A veces es mejor mojar la almohada, a veces hasta tiene más valía. Un besazo
Mientras no mojes las sábanas...
De todas formas, hay que consolarse. Los hay que están peor. Mucho peor. Y si no...
http://www.marca.com/2009/06/02/futbol/futbol_internacional/1243929277.html
Ayer ni te oí... el teléfono se estaba cargando fuera. SORRY
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