Cooper
El 18 de septiembre de 1663 San José de Cupertino entregó su alma a Dios. Contaban los frailes que aquel perfume milagroso que indicaba su presencia en los conventos, se difundió ahora y duró muchos años.
Yo es que soy más de esperarme al día siguiente.
Pero a lo mejor es por el fulano este que huele a Jacqs que mi nueva pala de paddle se llama Cooper. Como el mini. Como el agente. Como Gary.
Tareas de outlook:
Pasar al nivel 29.
Publicar un libro.
Dormir a pierna suelta.
Salir.
Dar explicaciones a mucha gente.
Mandar quizá un sms.
Devolverme al blog, y a mis queridos lectores.
Bueno, aguanta Tomás, que casi lo tengo.
Perdonadme.
Enseguidavuelvo.

viernes, septiembre 18, 2009
1 Comments:
o como el barón de las olimpiadas, o como las glándulas
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