De revés
Y yo, que es el único golpe decente que sé dar con una raqueta. Que lo pego a una mano. Que querría que mis hijos... fueran. Que cuando lo pego no me duele el abdominal porque me duele la rodilla. Y porque no tengo. Porque Sergio, Mara, Miguel, Almudena, Paco, César. Porque Roberto.
Porque salir, beber, jugar al pádel (esta vez, hace casi dos años me agarré al fútbol), el rollo de siempre... me mantiene alejado de darle vueltas al cojín donde suelto los pelos de gato.
Y, yo, que hablo reveses... sufro los que me devuelven a santo de otros reveses que, en su día, ni pegué plano ni corté: jugué liftado. No me extraña nada, entonces, que tenga mis derechos reservados.

lunes, septiembre 14, 2009
1 Comments:
2 cosas:
1. El golpe de Roger po debajo de las piernas.
2. Por más que queráis, nunca la cortaréis de una forma tan efectiva como el tuno. Ni se mueven, oiga.
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