Con las cosas, las cosas que podría poner sobre un fin de semana múltiple, variado... prefiero no ser injusto con nadie. Sobre todo porque los ojos que he traído al trabajo no cuadrarían con la chanza que ocupó 48 horas.
Bueno, o sí. Qué coño.
Fass, y las Schenwiergeansdessse Weiss.
Kundun. Y muchos amigos. Y al final los dos del barracudas. Los tres.
Unas que no leerán esto.
Casiotone. Y el Pepe desatado. Y los de Incógnito.
Pádel. Como nunca. Como siempre.
Un banco, una calle.
Y en unas horas... las 9 de la mañana. Y vuelvo a la jornada extensiva.
Ergo vuelvo a comer solo por esta zona. Se admiten (se piden) acompañantes.
Sed buenos. Yo... juego.
Bueno, o sí. Qué coño.
Fass, y las Schenwiergeansdessse Weiss.
Kundun. Y muchos amigos. Y al final los dos del barracudas. Los tres.
Unas que no leerán esto.
Casiotone. Y el Pepe desatado. Y los de Incógnito.
Pádel. Como nunca. Como siempre.
Un banco, una calle.
Y en unas horas... las 9 de la mañana. Y vuelvo a la jornada extensiva.
Ergo vuelvo a comer solo por esta zona. Se admiten (se piden) acompañantes.
Sed buenos. Yo... juego.
1 comentarios:
Yo a ver como lo hago, hoy imposible pero mañana o pasado salgo antes y quedamos directamente en donde tu padre.
Publicar un comentario en la entrada