martes, octubre 06, 2009

Octubre

Los cielos, cenicientos y apagados;
las hojas, quebradizas y secas;
las hojas, mortecinas y secas.
Era de noche en el desolado octubre
de mi año más inmemorial.

Me cuadra Poe: por lo del cuervo (yo también tengo Uno), porque Lenore y Amara hubieran jugado juntas en el parque, y por lo que viene siendo su pareja.
Lo que no me cuadra es el Veranillo de San Martín. Porque ni cielos cenicientos, ni hojas secas.

3 comentarios:

lágrima dijo...

Menudo cambio eh!!! Está chulo aunque hay poco negro. Besitos

Sergio García dijo...

No me gusta. Quiero a Francis

Muni dijo...

a mi me gusta el cambio