Se me ocurren cosas. Claro que se me ocurren cosas. No todo el rato, no todos los días. Ya no, por aquello de la ocupación. Pero se me ocurren cosas.
Luego voy y las apunto. Eso es diferente. Nada de frases crípticas en post-its sobre la mesa de mi casa. No. El cuadernito. Y bien explicaditas, para que luego no piense aquello de: ¿qué coño quiere decir esto?
Cosas, ya digo, sobre lo que veo (sí, mucho metro, pero es que en el metro hay mucha gente): gestos, ropas. Me fijo en ellos y en ellas. En todos. Aun leyendo. Si levanto la mirada para ver por qué parada voy, de paso sondeo al personal. Igual hay algo que apuntar.
Pero claro, luego va uno y devuelve la vista al libro, y pasa lo que pasa.
Tareas para hoy: soltáis el ratón, la tiza, el boli, el pijama, lo que sea... y vais corriendo a la librería más cercana y os comprais el libro Pastoral Americana, de Phillip Roth. Lo abrís por la página 168 y os la léeis. Y entonces ya podéis volver a lo que estábais haciendo. Si podéis.
Yo, con las cosas que se me ocurren, a punto he estado de irme a casa. Y dejar mi idea de escribir una novela, y dedicarme a la taxidermia, o la sexación de pollos. Porque lo de escribir, como lo de este hombre, no creo que me salga nunca.
Sed buenos.
Luego voy y las apunto. Eso es diferente. Nada de frases crípticas en post-its sobre la mesa de mi casa. No. El cuadernito. Y bien explicaditas, para que luego no piense aquello de: ¿qué coño quiere decir esto?
Cosas, ya digo, sobre lo que veo (sí, mucho metro, pero es que en el metro hay mucha gente): gestos, ropas. Me fijo en ellos y en ellas. En todos. Aun leyendo. Si levanto la mirada para ver por qué parada voy, de paso sondeo al personal. Igual hay algo que apuntar.
Pero claro, luego va uno y devuelve la vista al libro, y pasa lo que pasa.
Tareas para hoy: soltáis el ratón, la tiza, el boli, el pijama, lo que sea... y vais corriendo a la librería más cercana y os comprais el libro Pastoral Americana, de Phillip Roth. Lo abrís por la página 168 y os la léeis. Y entonces ya podéis volver a lo que estábais haciendo. Si podéis.
Yo, con las cosas que se me ocurren, a punto he estado de irme a casa. Y dejar mi idea de escribir una novela, y dedicarme a la taxidermia, o la sexación de pollos. Porque lo de escribir, como lo de este hombre, no creo que me salga nunca.
Sed buenos.
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada