Anda uno a la gresca con la cómoda, cuando por el flanco derecho se percata de que los cajones del sinfonier están deglutiendo el ajuar de boda. Ikea 2, sábanas bajeras 0. Entonces, perdida la batalla en el dormitorio, corres a socorrer a otros con más opciones de victoria. Pero oye, nada. La nevera (se conoce que para estas lides la gama blanca juega como local) se las apaña, a base de perseverancia, para romper todos y cada uno de los pitorritos del culo del flan Danone. Y eso sí que no. Porque yo, aun reconociendo las virtudes del método inverso, soy un señor, y los flanes me los como con el caramelo por encima. Abrase visto. Dicho lo cual, la emprendo a tirones con los imanes. A tomar por culo Marge Simpson. ¡Sufre, gigante lacado de heladas resonancias (aunque visto así... resonar... no sé yo)!. No obstante mi perfidia el mamotreto ni se inmuta, y de vistazo general desecho enciscarme con la lavadora, que a saber cómo se las gasta. Finto, amago y bordón. Vamos, que a correr por el pasillo. Con una mirada al perchero me olvido de coger chaqueta, está la cosa para las preces. Salto, rodeo, abro y me doy al aire. Escaleras abajo. La calle. Libre al fin. Pudiendo hablar con la gente, que me saluda al pasar, porque, aunque tenga la casa en guerra... lo mío siempre ha sido dar la cara.
Yo diciendo que no quiero separar el libro del blog (como me proponen)... y resulta que de 50 personitas más o menos que pasaron ayer por aquí, sólo 3 se decidieron a opinar. Me dice un amigo: normal, tampoco tienen por qué saber de esto, sobre qué es mejor, o peor.
Pues hombre, bien saben entrar a un blog de nombre no muy sencillo, bien buscándome en google, bien añadiéndome a favoritos. Alguna idea tendrán al respecto.
Pues oye, se conoce que, o no, o no les importa demasiado.
En fin, como este finde hay consejo de cofrades, pues se plantea, y a ver.
Por lo demás... Semana ocupada, donde las haya... A ver si para la siguiente encauzo esto... que poner el nombre del blog por los sitios para que el visitante anónimo se me encuentre la nada...
Mientras pinto marcapáginas, pienso en que, a la hora de darme bombo (que no panza) convendría que el blog hablara del libro, de mí, y siguiera siendo a la vez mi blog.
Se impera un salto a Wordpress. De la mano de Guille y Sergio mudaré mis dominios. La pregunta es... ¿bajo que nombre?
Unhell.com está cogido por una comunidad de malvados extorsionadores. Y de hecho menos mal, porque tendría que quedármelo... y no me gusta. El unhell + el com suena a que soy de Masachussets.
Unhell.es está disponible. Ahora bien... ¿alguna otra propuesta que no sea Unhell? ¿Algo que hable del libro (que se llama Uno)? ¿De un cuento?
No sé si opinaréis, nónimos y anónimos. Pero la verdad es que me vendría muy bien.
Y no os quejéis, que por el color no os pregunto...
Nadie contempla los años como tales, tan solo la fiscalidad. Los demás mortales, a santo de años de colegio, de vacaciones santillana, de agostos de asueto, entienden que el año arranca en septiembre. El mío desde luego sí. Además, como ingrediente de esto que diré y que en el fondo no sirve para nada, siempre digo que se me dan mejor las cifras impares que las pares.
Sumando: los 28 se me han dado como el culo. Sí, el trabajo. Pero... ¿y lo demás? Me pasa por entrar cabreado a la cena (que no hubo evento mayor) de San Jenaro. Lo que mal empieza...
Con estos 29, primo para más inri... el libro, la obra, el máster, el vivir solo... Eso es lo malo. Hacerlo todo solo. Cuando en verdad, cuando me vi en ello, cuando me soñé... lo hice acompañado.
Mal empieza la semana, si la noche por mi boca acaba diciendo esto.
No sé hacia dónde mirar. Ni qué hacer con el móvil en la mano, más allá de llamar a mis amigos, que me han sujetado mientras tanto.
El 18 de septiembre de 1663 San José de Cupertino entregó su alma a Dios. Contaban los frailes que aquel perfume milagroso que indicaba su presencia en los conventos, se difundió ahora y duró muchos años.
Yo es que soy más de esperarme al día siguiente. Pero a lo mejor es por el fulano este que huele a Jacqs que mi nueva pala de paddle se llama Cooper. Como el mini. Como el agente. Como Gary.
Tareas de outlook:
Pasar al nivel 29. Publicar un libro. Dormir a pierna suelta. Salir. Dar explicaciones a mucha gente. Mandar quizá un sms. Devolverme al blog, y a mis queridos lectores.
Dice uno que el revés del suizo es el que querría que tuviera su hijo. Dice otro que los que lo pegan a dos manos tienen más problemas para volear en la red de ese lado. Dice la prensa que al manacorí le duele el abdominal cuanco lo pega paralelo. Dice mi amigo que nunca ha visto a nadie sacar de revés.
Y yo, que es el único golpe decente que sé dar con una raqueta. Que lo pego a una mano. Que querría que mis hijos... fueran. Que cuando lo pego no me duele el abdominal porque me duele la rodilla. Y porque no tengo. Porque Sergio, Mara, Miguel, Almudena, Paco, César. Porque Roberto.
Porque salir, beber, jugar al pádel (esta vez, hace casi dos años me agarré al fútbol), el rollo de siempre... me mantiene alejado de darle vueltas al cojín donde suelto los pelos de gato.
Y, yo, que hablo reveses... sufro los que me devuelven a santo de otros reveses que, en su día, ni pegué plano ni corté: jugué liftado. No me extraña nada, entonces, que tenga mis derechos reservados.
Ya le haré homenaje cuando se muera. Porque como decía mi padre, nada como morirse para que hablen bien de uno.
Como, ya digo, sigue vivo... pues digo:
- Un fotógrafo con muchísimo equipo. - Un modelo que no sabe posar. - Esto... ¿Carlos Torres? - Un mal flamenco con una mala guitarra... pero con una pinta cojonuda. - Pero... ¿y todo esto?: La Fashion's Night Out. Porque no aparcamos... - Hay mucha gente... tú mete la cámara por si acaso. Menos mal. - Hay que volver aquí, a hacerte la de las farolas. - Pero... ¿y tú que tal? - Un plan, por fin, divertido... a laaaaargo plazo: elige tu animal. - Yo me pido el cerdo.
Protagonista... Sir William The Adjunter. Suportting role... uno que saca un libro y no sabe cómo ponerse. Especial guest star... el del artículo de los miércoles.
Buenas noches, y ánimo, que el reloj dice que ya es viernes.
Me dice el Adjunto que ponga mi blog en una lista de blogs literarios. Ganas tendría... pero coño, es que el blog, literario... lo es a veces. Otras es agenda, esacaparate, lugar de chanza...
Hoy, por ejemplo.
Necesito una foto mía. ¿Qué foto? Pues una en la que parezca un escritor. Vamos, que no me vale disfrazado de Maurice, ni de Jack Sparrow... ni haciendo el canelo.
Si alguno tiene por ahí una... pues me la manda. Si alguno se ofrece a hacerme una... pues me cita.
Con las cosas, las cosas que podría poner sobre un fin de semana múltiple, variado... prefiero no ser injusto con nadie. Sobre todo porque los ojos que he traído al trabajo no cuadrarían con la chanza que ocupó 48 horas.
Bueno, o sí. Qué coño.
Fass, y las Schenwiergeansdessse Weiss. Kundun. Y muchos amigos. Y al final los dos del barracudas. Los tres. Unas que no leerán esto. Casiotone. Y el Pepe desatado. Y los de Incógnito. Pádel. Como nunca. Como siempre. Un banco, una calle.
Y en unas horas... las 9 de la mañana. Y vuelvo a la jornada extensiva.
Ergo vuelvo a comer solo por esta zona. Se admiten (se piden) acompañantes.
Dice un amigo mío que habría que echar del país a todo aquél que, en su vida, no se haya leído al menos diez libros. Yo, por no ser muy cruel, le contesto cada martes que nos quedábamos sin materias primas. Vamos, arquetipos de saldo. Por aquello de la lucha de clases. También menciona este amigo mío, proverbial fuente hoy de sabiduría, que el heavy español, como fan y no como estilo de música, es leído per sé. Y habla inglés. Porque para entender las letras de los Blind Guardian tan necesaria es la lengua de Byron como un tal J.R.R. No es, sin embargo, revelación pasmosa alguna. Porque al heavy le bastan cuatro cómics (y los Kiss tienen, en pro de una más suave adapctación) y dos muñecos para ser catalogado de friky. Y claro, los frikys, de suyo, se han leído más de diez libros. La cosa quedaría ahí (bueno, ahí, porque yo empuño un teclado y no una espada bastarda a dos manos, que si no, iban caer testas de indocumentados...), porque es verano y mi lengua gusta de catar aguas saladas y no salir mucho, porque el moreno, como bien decía Josefina, es de paletos y villanos, y por el contrario una tez blanca, nívea, no hace sino atestiguar lo noble y elevado. Bueno, en virtud he de decir que esto Josefina lo decía con pompa y en la corte. Otras cosas le decía, como sabrá quien me conozca (o a Wyoming, la gracia es suya), al tambor de granaderos. Que me pierdo. La cosa quedaría ahí, y ahí (es decir, en ningún sitio) iba a quedarse, de no ser por estos dos sucesos. Dice risueño, alegre,casi orgulloso,el simpático novio de mi prima, que nunca se ha leído un libro en su vida. Angelito. Lo decapitaba antes de terminar la nefandez. Que no quiero yo entrar en miserias personales, pero hijo, no lo digas. Que quedas mal. Y el día que mi colega llegue a ministro te deporta para gambia sin pasar por la salida. Eso una. Otra. Articulito de El País (cosas veraces, que dia, veredes, Sancho). Que viene a decir que el 14% de los españolitos entre 18 y 24 años dedican media jornada a rascarse salva sea la parte con la mano derecha, y la otra media con la izquierda, por aquello de la paridad. Dice de nuevo este ilustrado amigo mío, estrella invitada hoy sin duda, que es porque los padres les dejan. Ni estudio ni trabajo, guapa. Léase.
Pues oye. Se me enciende la sangre. Porque luego dicen que digo. Si vivimos en un país rebosante de ineptos, necios, faltos, zoquetes y turbios, médiese. O dénos a todos los que pasemos el examen, billete y estancia gratis en Tombuctú hasta que se sanee la cosa. Luego... lo que pasa. La LOGSE tiene su parte de pastel puesto en la humilde servilleta (toma epíteto), pero no sé yo si toda. Mi mamá me echa que en cara que yo siempre le eche en cara, a los padres, la culpa. Y eso que le digo: ¡si a ti te salió perfecto!. Pero no sé yo tanto, ni nada, de esto. TICE, Padres, Josephus, Lázaro Carreter y Gloria Fuertes (-Ahí va la loca de los versos, dicen,la que nunca hace nada).
Porque cuando voy y digo eso de "como le decía Josefina al tambor de granaderos" no se ríe nadie. Los de siempre porque ya se lo saben, los nuevos... porque no tienen ni idea. Porque profesoras de infantil (ole, esos funcionarios) no saben cuándo se descubrió américa. Porque el metro se llena de Crepúsculos, Hombres que amaban a las mujeres (todo con tapa negra y colores rojos. Si hasta han reditado en semajante formato a los vampiros de la Rice) y el siempre necesario plantel de Zafones, Catedrales, Manuscritos y, que no falte, Gordon y el Follet. Porque, con perdón del señor Ockham, ya está bien de explicaciones sencillas. Porque tiramos las metonimias por la ventana. Porque nos vamos, poquito a poquito, renglón a renglón, a tomar por culo.
Lo dicho. Napoleón sable en mano, y la caballería rusticana. Y a desmadejar ineptos.
Cobrar por objetivos. Mejoras por objetivos. Objetivos específicos o generales. Ser objetivo. Objetivos de 2500. Objetivo Bhirmania.
Igual a alguno le da por pensar que en el blog hago teatro. Y puede ser, porque el teatro no deja de ser literatura, y yo otra cosa no, pero pretencioso... Lo que no hago es mentir. Sólo enseño algunas de las cartas que en persona, al otro lado del café, de la mesa, del teléfono, dejo boca abajo.
Y hoy, según he amanecido, he notado que el manto de lo insulso se ha pegado a mi camisa. Porque si miro hacia delante, hacia el final de la noche, y, por favor, más allá de pequeñas cuitas laborales u organizativas... resulta que no tengo ningún objetivo. Nada.
Y eso... no sé cómo tomármelo.
I've come to watch your flowers growin' Ain'tcha got no aims for me?
No estoy mintiendo. Más aún, gasto el tiempo en reordenar las cosas para que los planes salgan bien. Pero Hanníbal más que en caballo montaba en elefante, cuando no le daba por mascar puros. Algo está altamente alterado. Y el problema es... que es aquí dentro.
Seguir al paso. Al trote... corremos el peligro de caernos. O eso, o galopar, y que sea lo que sea.