lunes, enero 11, 2010

A tientas

Es cosa de ir despacito. O, como dice el Herrero, de clavar fuerte los talones (claro, jodío, él, que lleva gretes y bastón).
Pero... visto desde la seguridad del que sabe por dónde pisar, cómo pisar... el andar de los demás resulta... un baile divertido...

Je. Al rico pingüino...

Lástima trabajar tan cerca... para poder usar la nieve de excusa, y quedarme en casa.

Ale. Sed buenos. O no.