A medio subir las escaleras del metro, el caballero de calva radiante (por cuanto irradia los reflejos fluorescentes), se da la vuelta, y vuelve al andén.
Ahí bah! Los donuts!
o
¡Joder! ¡Las llaves!
o
¡El informe Spencer's!
o
¡La bolsa del gimnasio!
o
...
o...
O mejor me vuelvo a casa.
Así de simple. Oye, que me lo he pensado mejor... y me voy a casa.
Ahí bah! Los donuts!
o
¡Joder! ¡Las llaves!
o
¡El informe Spencer's!
o
¡La bolsa del gimnasio!
o
...
o...
O mejor me vuelvo a casa.
Así de simple. Oye, que me lo he pensado mejor... y me voy a casa.
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada