Porque si lo llamo "Al oído" igual me llama el autor del fantástico libro "Uno" y me acusa de plagio. Y no hablo de Richard Bach.
Pero el caso es que paso gran parte del día con una voz al oído. Me dan venas, claro, como a todos. De ahí que Spotify siempre me sugiera cosas coñazo de los 70. Culpa mía por tener tan trillados a los Simon & Garfunkel.
No obstante, pese a mi recurrencia clásica a la voz de Vedder, no suena tanto como querría (sólo de ponerlo me dan ganas de pausar lo que suena y escucharme Amongst the waves - vaya, ya lo he hecho).
Esta semana... Amos Lee. Y Vedder claro, en el Into the Wild (increíble Hard Sun). Y Ben Harper, esos primeros discos tan increíbles. Y antes he mirado con ojos golosos a Matt Costa.
Pero el caso es que paso gran parte del día con una voz al oído. Me dan venas, claro, como a todos. De ahí que Spotify siempre me sugiera cosas coñazo de los 70. Culpa mía por tener tan trillados a los Simon & Garfunkel.
No obstante, pese a mi recurrencia clásica a la voz de Vedder, no suena tanto como querría (sólo de ponerlo me dan ganas de pausar lo que suena y escucharme Amongst the waves - vaya, ya lo he hecho).
Esta semana... Amos Lee. Y Vedder claro, en el Into the Wild (increíble Hard Sun). Y Ben Harper, esos primeros discos tan increíbles. Y antes he mirado con ojos golosos a Matt Costa.
Igual, para la tarde... los Depeche Mode. Y que digan eso de Wrong!
Esto era, claro, para informar. Y se admiten sugerencias.
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada