De resultas del poco interés que despierta en mí el libro que porto, vago en los itinerarios mañaneros en un duermevela que igualmente distrae, y que su vez me permite ver a otros que comparten vagón conmigo.
De ver he de decir que se ve poca cosa digna de mención (en todo caso para mencionar otro día). Más digno es lo que se lee. Pasada la fiebre de libros negros y rojos (otra vendrá), ahora, pagada la cuota informativa de prensa desplegada y molesta (y en su 90% gratuita), la diversidad recupera su espacio.
Medio me ha dado toda la vida por presumir que leyendo unas líneas del vecino, por encima de su hombre, daríame para identificar el texto. Ni queriendo, claro. Y eso que hoy casi sonrío cuando he creído reconocer pasajes del diario de Mina Murray en una edición de bolsillo aledaña. Error, claro, pero oye...
Y así de todo, claro.
Lecturas para todos los gustos... para todas las personas. Gente leyendo, que es lo que importa, al fin y al cabo. Como vosotros ahora...
Se lamenta alguno que me dice que desde que no va en metro o en bus lee menos. Ya, bueno... rentabiliza, resta, calcula el tiempo... y siéntate, y abre un libro. UNO cualquiera.
De ver he de decir que se ve poca cosa digna de mención (en todo caso para mencionar otro día). Más digno es lo que se lee. Pasada la fiebre de libros negros y rojos (otra vendrá), ahora, pagada la cuota informativa de prensa desplegada y molesta (y en su 90% gratuita), la diversidad recupera su espacio.
Medio me ha dado toda la vida por presumir que leyendo unas líneas del vecino, por encima de su hombre, daríame para identificar el texto. Ni queriendo, claro. Y eso que hoy casi sonrío cuando he creído reconocer pasajes del diario de Mina Murray en una edición de bolsillo aledaña. Error, claro, pero oye...
Y así de todo, claro.
Lecturas para todos los gustos... para todas las personas. Gente leyendo, que es lo que importa, al fin y al cabo. Como vosotros ahora...
Se lamenta alguno que me dice que desde que no va en metro o en bus lee menos. Ya, bueno... rentabiliza, resta, calcula el tiempo... y siéntate, y abre un libro. UNO cualquiera.
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada