Se cantó. A pesar de la pila, de los pesados gritones de los cojones (o no pagaron entrada, o sigo sin entender que alguien pague para eso), de que el percusionista tiene una mala hostia que se ve en la lontananza, de que sólo Kike e Iratxe (y las disculpas se quedan siempre cortas)… a pesar de todo se cantó. Y de qué manera.
Ella increíble. Porque sólo cuando se arroja suena como suena.
Él increíble. Porque toca así. Porque es así.
Yo… Betterman. Y Arthur Garfunkel
Habrá una muestra en youtube cuando tenga tiempo de cortar, pero sólo los que estuvieron lo vieron.
Por lo demás… un buen domingo consigue, por desgracia, que el lunes sea aún peor.
Y este es mi blog. Y lo de arriba a la derecha es mi libro. Y yo soy Ángel Serrano.
Porque a veces ni me reconozco, especialmente los lunes.
Ella increíble. Porque sólo cuando se arroja suena como suena.
Él increíble. Porque toca así. Porque es así.
Yo… Betterman. Y Arthur Garfunkel
Habrá una muestra en youtube cuando tenga tiempo de cortar, pero sólo los que estuvieron lo vieron.
Por lo demás… un buen domingo consigue, por desgracia, que el lunes sea aún peor.
Y este es mi blog. Y lo de arriba a la derecha es mi libro. Y yo soy Ángel Serrano.
Porque a veces ni me reconozco, especialmente los lunes.
1 comentarios:
Disculpas o no, se intentó. Y con ganas. No hubo manera. Si no, no me planto allí a las nueve menos veinte de la noche. Aún así, me alegro de que estuviérais estupendos. Besos
Publicar un comentario en la entrada